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FUIMOS PECES | REVISTA DIGITAL, Año 2, No. 11, Agosto-noviembre 2019, es una publicación trimestral editada por Fuimos Peces, calle Melitón Guzmán 103, Col. Virginia Cordero, Xalapa, Veracruz, México. Tel. (228) 8136604, www.fuimospeces.mx, revista@fuimospeces.mx Editor responsable: Virginia Arieta Baizabal. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo No. 04-2017-060214264100-203, otorgada por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última actualización de este Número: J. Enrique Sevilla Macip, fecha de última modificación 9 de agosto de de 2019.

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Guendaliza'a. La mirada del encuentro a través de su fiesta en Tehuantepec, Oaxaca

25 Apr 2019

 “En las fiestas del Guendaliza´a, cuando veo cristalizado,

realizado el torito y cuando suelta toda su luz,

el momento suele ser efímero porque

es instantáneo. Sin embargo,

queda marcado en el corazón

y en la memoria…” [1]

 

Este artículo pretende dar a conocer la diversidad cultural que prevalece en el estado de Oaxaca, ya que con 570 municipios con los que cuenta este Estado de la República Mexicana, el Istmo en sí, cuenta con 41 municipios de las cuales solo 22 se encuentran en Juchitán y 19 en Tehuantepec con una población zapoteca. Sabemos que Oaxaca se divide por 7 regiones culturales con una densidad poblacional de diversidad cultural indígena. Oaxaca en sí, tiene su propia fiesta cultural importante que se lleva a cabo en el mes de junio-julio: La Guelaguetza. Pues bien, en el Istmo de Tehuantepec, una de las 7 regiones más importantes también lleva a cabo su fiesta grande en Santo Domingo Tehuantepec, esta es su Guendaliza´a. La palabra Guendaliza´a es sinónimo de Guelaguetza ya que en la variante zapoteca del Istmo, significa “acción de parentesco”, “ser parientes” por extensión: “hermandad”.[2]

 

En el Istmo de Tehuantepec, en el estado de Oaxaca, la fiesta es una práctica cotidiana que alimenta tanto las relaciones sociales como los flujos de la economía local. Tanto su formulación como sus requisitos son objeto de construcción permanente por parte de los organizadores de cualquier evento social - festivo, que definen un estilo. La tradición es entonces solicitada para validar prácticas que en realidad aparecen por la necesidad de mantener vivas costumbres y tradiciones. La manera del discurso sobre las fiestas es manejado en la cotidianidad ya que nos muestra, que esta, consiste en un recinto de integración y asimilación de lo tradicional, ilustrando así su papel fundamental: garantizar el desarrollo cultural, haciendo que este encuentro étnico festivo sea un agente de permanente vigencia hasta hoy día, donde lleva 22 años ininterrumpidos.

 

La importancia de la fiesta[3] del Guendaliza´a en el espacio social en el Istmo de Tehuantepec puede considerarse tanto como una señal de vivacidad cultural como el marco de su desarrollo cultural. Suele sorprender a los observadores que ven en ella la expresión de sus características de la comunidad en una fiesta de hermandad o fraternidad. Podríamos afirmar que las fiestas y las pachangas en Tehuantepec y en todo el Istmo son ocasiones para compartir valores comunes y a la vez reproducir una economía específicamente organizada por y para la comunidad. Así como la cultura, varios aspectos de la fiesta, en particular sus aspectos formales, han sufrido cambios a través de los años. Pero fundamentalmente, desde finales del siglo XIX, ésta conserva la misma estructura y la misma fusión: la cohesión social, el intercambio y la reciprocidad, además de mantener vigentes usos y costumbres dentro de la misma cultura misma. El Istmo de Tehuantepec se ha distinguido por su número considerable de sus fiestas particulares y el esplendor de sus velas o fiestas comunitarias.

 

Describir el festejo del encuentro (inter)étnico en el  Istmo de Tehuantepec es una tarea difícil, dado el considerable número de ediciones que lleva realizándose. Cada una de ellas en años anteriores pretende ser única e irrepetible pero en su contexto sigue los mismos lineamientos y pasos para celebrar y llevar a cabo cada festejo: su Calenda previa a la fiesta, que son vísperas y anuncio de que la fiesta mayor o fiesta grande está por venir. Su clímax y su desenlace, la cual se corona con la quema de toritos, castillos y juegos artificial.

 

Considero que la fiesta es un reflejo de la cotidianidad que se construye en la localidad – comunidad – región. Como por ejemplo, la diversidad cultural, solidaridad y ayuda mutua que caracteriza al Ismo de Tehuantepec, como cualquier fiesta o evento cultural siempre va a generar intercambio, socialización y cambios culturales. Es a través de los encuentros que se da el reconocimiento de caras conocidas, nuevos rostros y voces para ser escuchados y ser tomados en cuenta dentro de la diversidad cultural, hacia otras colectividades y otras experiencias. Es decir, que desde ahí surgen diversas representaciones que dialogan en el marco de un papel que da identidad y pertenencia social en el Istmo de Tehuantepec y hace que transitemos a través de la fiesta (Guendaliza´a) esos diferentes escenarios y mundos que nos comparten los distintos grupos étnicos de la región.

 

Sin duda, la región del Istmo de Tehuantepec es una de las zonas de Oaxaca más conocidas en el mundo por la belleza de sus mujeres, sus hermosos trajes de tehuanas, sus tradiciones y costumbres. Sin embargo, se ha estereotipado a una sola etnia como representante de los habitantes que comparten esa región oaxaqueña. Pero ni así, se ha podido dar a conocer todas las danzas, la música y las tradiciones de los zapotecas, mucho menos, de otras etnias.

 

Por esta razón, este pequeño artículo pretende dar a conocer este Guendaliza´a, esta fiesta o celebración que se lleva a cabo en Oaxaca; ya que cada comunidad deja testimonio de este acelerado cambio hacia la modernidad en que aún se preservan costumbres y tradiciones. Las comunidades étnicas de la región creen en el reconocimiento de la diversidad cultural como un derecho humano, en que el Estado tiene la obligación de hacer que coexistan sus formas de gobierno, sus lenguas, valores, identidad cultural y sus derechos plenos. Es por esos que lo Festivo cobra una fuerza que la ha mantenido hasta hoy en donde sus fiestas tradicionales, sus pachangas reflejan esa identidad cultural. (Sánchez, 2006: 264-266).

 

Pensar al México de hoy como una nación multicultural es- todavía un anhelo. Si bien nuestro país se reconoce como una nación pluricultural, sustentada originalmente en sus pueblos indígenas, todavía no es un Estado-Nación que promueva de manera plena, y que acepte, como parte de su condición, la diversidad y las muchas identidades que generan las culturas indígenas que conviven en un territorio.

 

La sociedad nacional no conoce cabalmente a sus diversos integrantes que hablan más de 60 lenguas originarias. Muchos mexicanos piensan que su país tiene una historia única, pero desconocen las otras historias que formaron y siguen construyendo los pueblos indígenas a lo largo de más de cinco siglos. Si asumimos que nuestro país cuenta con una diversidad interétnica aceptaremos el carácter multicultural de nuestra nación ya que hace falta muchísimo reconocer y aceptar las muchas identidades que hay en el mismo Estado de Oaxaca. Implica que todos los ciudadanos reconozcamos la gran riqueza cultural.

 

La pluralidad de la región del Istmo de Tehuantepec la dan los pueblos indígenas, la diversidad cultural e identitaria también. Ellos nunca han dejado esta región y nunca han renunciado a ser quienes son como individuos o ciudadanos de nuestro país, ya que las diversas comunidades también han buscado ese derecho a ser escuchados, a tomar sus propias decisiones, pero sobre todo, a ser tomados en cuenta como indígenas y pueblos originarios. Sus patrimonios naturales, sus propiedades comunales y ejidales, sus conocimientos y sabidurías, su esfuerzo en el trabajo que desempeñan en el campo, el dinero que ganan está a disposición de sus familias, de sus comunidades, en el de seguir reproduciéndose social y culturalmente mediante su música, su lengua, sus costumbres y tradiciones. Es entonces que la cultura sobrevive mediante la práctica social más usada en la región del Istmo de Tehuantepec: sus fiestas tradicionales, sus pachangas como ellos suelen llamar, aquellos encuentros o reencuentros reflejados en lo festivo por obra de usos y costumbres de los pueblos oaxaqueños.

 

Moguel (2004: 27) señala que “El estado debe impulsar políticas culturales, nacionales y locales de reconocimiento y ampliación de los espacios de los pueblos indígenas para la producción, recreación y difusión de sus culturas; de promoción y coordinación de las actividades e instituciones dedicadas al desarrollo de las culturas indígenas, con la participación activa de los pueblos indígenas ; y de incorporación del conocimiento de las diversas prácticas culturales en los planes y programas de estudio de las instituciones educativas, públicas y privadas. El conocimiento de las culturas indígenas es enriquecimiento regional, si no nacional y pasó a ser necesario para eliminar las incomprensiones y discriminaciones hacia los indígenas”.

 

Para finalizar el Guendaliza´a se convierte en el Encuentro Mesoamericano de la Danza ya que se han unido a esta celebración país de Centroamérica y pronto Sudamérica y otros estados de la República Mexicana.[4]

 

 

 

[1] Ɨ Don Alfonso Martínez Anaya, cuetero de Tehuantepec, 75 años. Entrevista realizada en 2004.

 

[2] La celebración se inicia con una calenda étnica que partía anteriormente desde la Casa de la Cultura, y posteriormente, se realiza actualmente en el atrio de la Iglesia de Santa María. Estas diversas delegaciones invitadas recorren las principales calles quemando toritos de petate, bailando sus danzas acompañadas de su música tradicional. Al día siguiente, por la tarde, se realiza el encuentro a orillas del río Tehuantepec y al término del evento se corona con el festejo con la quema de fuegos artificiales.

 

[3] Entendemos que las fiestas son aquellas organizadas por la misma comunidad dándole diferentes matices (religiosas, políticas, cívicas, conmemorativas). Es así que la significación que se le da a lo festivo, a la celebración y a las pachangas que se celebran en árcticamente en toda la región del Istmo oaxaqueño. En el istmo se cierran calles para las fiestas. Se han repertoriado (contado) más de 600 fiestas por año, y esta cifra, no incluye las pequeñas celebraciones en familia. Las más importantes reciben el nombre de Velas, éstas se organizan en homenaje a un santo, a una familia importante, a un barrio, a un sindicato o a las cosechas. Algunas de estas celebraciones pueden durar hasta una semana.

 

[4] Dentro de los estados de la república mexicana que han celebrado y participado en esta fiesta están: Colima, Veracruz, Guerrero, Ciudad de Mexico, Estado de Mexico, Yucatán, Campeche , Sonora.

 

Referencias

 

Moguel, Julio (2004). Acuerdos de San Andrés Larráinzar (16 de febrero de 1996). En Marco Jurídico de Pluriculturalidad en México.

 

Sánchez, Consuelo (2006). Autonomía y Heteronomía. La Reforma conservadora

 

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