© Agosto - noviembre 2019

FUIMOS PECES | REVISTA DIGITAL, Año 2, No. 11, Agosto-noviembre 2019, es una publicación trimestral editada por Fuimos Peces, calle Melitón Guzmán 103, Col. Virginia Cordero, Xalapa, Veracruz, México. Tel. (228) 8136604, www.fuimospeces.mx, revista@fuimospeces.mx Editor responsable: Virginia Arieta Baizabal. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo No. 04-2017-060214264100-203, otorgada por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última actualización de este Número: J. Enrique Sevilla Macip, fecha de última modificación 9 de agosto de de 2019.

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El fenómeno de la deserción escolar: un análisis sobre su panorama actual en México

 

Para combatir un problema es necesario estudiarlo para conocer las causas de su origen, las consecuencias que ha generado, cómo se ha intentado combatir, las acciones que se han llevado a cabo y los resultados que hasta un momento determinado se han obtenido. En el ámbito educativo, la deserción escolar es un fenómeno que ha llamado la atención por las cifras elevadas que se están presentando. Realizar el análisis de esta información permite que surja el interés por desarrollar proyectos de investigación que proporcionen datos más específicos para compararlos con los obtenidos en todos los estados del país o con otros países de habla hispana principalmente. 

 

Según datos del INEE (2012), 7 millones 248 mil 400 jóvenes mexicanos en edad productiva no estudian ni trabajan, siendo la mayor parte de ellos del género femenino, y la expectativa de culminación formal de estudios de bachillerato entre los jóvenes que sí están estudiando este nivel es de apenas el 47 %. Tomando en cuenta estas cifras, es innegable que el sistema educativo nacional está enfrentando dificultades notables para ampliar la cobertura educativa en sus distintos niveles de escolarización. 

 

La problemática de la deserción escolar en el contexto internacional, especialmente en Europa y en América Latina presenta a México como uno de los países latinoamericanos en el que se dan las cifras más elevadas de deserción escolar, particularmente al término de  la educación básica, es decir, en el nivel secundario,  a diferencia de otros países como Bolivia, Brasil, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Nicaragua y Venezuela que reportan el mayor índice de deserción en el nivel primario (Espíndola 2002). 

 

Desde la perspectiva de Sander (1996), se parte de la premisa de que los problemas y desafíos que los países de América Latina enfrentan hoy en la práctica de la educación y en su administración se comprenden a medida que se examinan en el contexto de las fuerzas económicas, políticas y culturales en el interior de cada nación y en el ámbito de sus relaciones de interdependencia internacional. Sin embargo, dentro de ese conjunto de interrelaciones, se afirma la tesis de que la gestión de la educación tiene su propio cuerpo de conocimientos y prácticas sociales, históricamente construidas en función de la misión específica de las instituciones de enseñanza en la sociedad. 

 

En educación media superior, a nivel nacional, y de acuerdo con datos del Instituto Nacional para la Evaluación Educativa (2013) un promedio de 15.9 % de los adolescentes abandonaron sus estudios; las mujeres representan un porcentaje de 14.1% y los hombres de 17.7%. En este nivel y para el ciclo escolar 2012- 2013 desertaron 622 830 jóvenes, 336 543 eran hombres y 286 287 eran mujeres.  

 

Como datos estadísticos, el comportamiento de la matrícula escolar en distintos niveles manifiesta claramente la forma en la que diversas variables inciden sobre los procesos educativos. Desde una perspectiva numérica, y de acuerdo con cifras de la SEP (2013), la matrícula total en los distintos niveles de escolaridad en la República Mexicana era de 35,293,122 alumnos en el ciclo escolar 2012-2013, y se estimaba que para el ciclo escolar 2015-2016, la matrícula alcanzara 36,453,951 de personas inscritas en el sistema educativo nacional.  

 

De este total, y para el ciclo escolar, 14,580,379 alumnos se encontraban inscritos en nivel primaria, 6,821,621 lo estaban en secundaria, 4,727,311 alumnos en bachillerato, y 3,181,507 estudiantes estaban inscritos en el nivel licenciatura. El comportamiento de la matrícula global y sus diferencias por niveles de escolaridad habla de brechas importantes que requieren investigación.  

 

La reducción casi dramática de la matrícula según se avanza en los niveles de escolaridad indica procesos de rezago, abandono y deserción escolar muy importantes que merecen ser documentados con el fin de generar iniciativas de atención a tal problemática. 

 

La investigación educativa en torno a la deserción escolar es amplia y diversa. Los estudios relacionados con la deserción escolar son muy valiosos y cobran gran importancia al evidenciar los factores que originan que los jóvenes abandonen ya sea parcial o definitivamente la escuela. De acuerdo con Elías y Molina (2005) el problema de la deserción escolar es muy complejo y multicausado, y entre los factores de deserción se presentan los siguientes:  

 

•Problemas de desempeño escolar, esto es, un bajo rendimiento, dificultades de conducta y aquellos relacionados con un proceso de desarrollo individual ligado a la edad.  

 

•Problemas con la oferta educativa o la falta de instituciones u organizaciones escolares, es decir, ausencia del nivel, grado, lejanía, dificultades de acceso, ausencia de los maestros.  

 

•Falta de interés de las/los adolescentes y de sus familias en las actividades escolares.  

 

•Problemas familiares, básicamente en relación con las niñas y los adolescentes en general tales como la realización de quehaceres del hogar, el embarazo y la maternidad.  

 

•Problemas relacionados al medio que los rodea tanto comunitario como las redes sociales existentes.  

 

•Razones económicas, falta de recursos en el hogar para hacer frente a los gastos que demanda la escuela, el abandono para trabajar o buscar empleo y la manutención propia o de otros miembros de la familia.  

 

•Otras razones, tales como la discapacidad, servicio militar, enfermedad o accidente, asistencia a cursos especiales, entre otros.  

 

De los factores mencionados, destaca el hecho de que más del 70% de los jóvenes señala que se ha retirado por dificultades económicas o porque se encuentra trabajando o buscando empleo, (CEPAL, 2002). En cuanto a los índices de deserción estudiantil en México, de acuerdo con datos proporcionados por el INEE (2013), el 16.2% de la población que se encontraba estudiando en escuelas privadas corría el riesgo de abandonar la escuela, este dato se torna relevante no sólo por el índice en sí mismo sino porque  en la escuela pública el porcentaje de riesgo es del 14.7% lo cual indica la magnitud del problema en la actualidad. 

 

De acuerdo con la UNESCO (2012), las instituciones de educación postsecundaria deben transformarse en instituciones de educación permanente que coloquen a los estudiantes en primer plano de sus prioridades, dentro de una perspectiva de educación a lo largo de toda la vida, que les permita integrarse plenamente a la sociedad mundial del conocimiento del siglo XXI.  

 

Se cree que la falta de desarrollo de  competencias básicas, así como la inexistencia de estrategias institucionales que respondan a esta necesidad son factores que pueden estar influyendo para la presentación del panorama descrito anteriormente. Ante este crecimiento importante, la realización de investigaciones educativas en este nivel escolar se vuelve una prioridad. 

 

Los datos estadísticos en México muestran que la deserción escolar con mayor índice se presenta al concluir el nivel básico, es decir, la secundaria. Existen factores asociados a este fenómeno que influyen directamente en los niveles de deserción, tal es el caso de la situación económica de los estudiantes o de los familiares responsables de costear su educación.  

 

Muchos estudiantes no pueden continuar con sus estudios ya que para iniciar un bachillerato siguen siendo menores de edad y por lo tanto, dependientes de otras personas. En otros casos, no todos estudian el bachillerato de forma continua por lo que cuando lo realizan ya son mayores de edad y pueden financiar su educación por medio del trabajo, situación que puede complicar la continuidad si llegan a perder el empleo. 

 

Las estadísticas reflejan que es mayor la deserción de mujeres que de hombres y esta acción puede estar asociada al embarazo en adolescentes, fenómeno que se está incrementando en México y que afecta directamente a la posibilidad de las adolescentes de permanecer en la escuela. 

 

El reto de hacer frente a los fenómenos de deserción, rezago y abandono o falta de cobertura en el Nivel de Educación Media Superior requieren, además de los esfuerzos gubernamentales a través de políticas educativas consecuentes, la acción de las instituciones educativas concretas, por medio de procesos de gestión y administración educativas encaminadas a enfrentar sólidamente esta situación de riesgo creciente.  

 

Por lo anterior, la Subsecretaría de Educación Media Superior de la SEP emprendió, en coordinación con los gobiernos de las entidades federativas, el Movimiento contra el Abandono Escolar, en el que se pretende integrar las acciones de la escuela, la familia y el estudiante para prevenir sus causas, mantener un estado de alerta y reaccionar ante la presencia de indicadores de riesgo. Algunas de las más importantes características de este movimiento se presentan a continuación: 

 

•Se fundamenta en estudios recientes en la materia y recoge experiencias nacionales e internacionales, para así tener un fundamento teórico sobre estudios en otros panoramas del mundo. 

 

•Considera la heterogeneidad de los subsistemas que conforman la  educación media superior y en base a sus diferencias, trabajar en la disminución de este problema de la deserción escolar en este nivel educativo. 

 

•Aprovecha los recursos disponibles en las escuelas, que van desde la infraestructura, económicos, integrantes del plantel, entre otros. 

 

•Se visualiza al director del plantel para apoyar en su papel como líder del equipo de la gestión escolar y que trabaje en equipo con su personal a cargo para concientizar la importancia de erradicar la deserción escolar en su plantel a cargo.  

 

•No se contrapone ni pretende sustituir los esfuerzos que ya han puesto en marcha algunos subsistemas y que han tenido buenos resultados (SEP, 2014). 

 

Las autoridades de la educación media superior en la actualidad buscan disminuir la deserción escolar de miles de los jóvenes que se matriculan en este nivel educativo. Ante esta realidad, los esfuerzos para elevar la calidad de la enseñanza llegan tan sólo a una fracción  de jóvenes en edad de cursar la educación media superior. Es cierto que una causa importante del problema está vinculada a aspectos socioeconómicos de las familias mexicanas  además factores internos y externos. Sin embargo, también hay causas de gran impacto relacionadas con aspectos escolares, en los cuales las instituciones educativas tienen capacidad de incidir. 

 

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Deserción de la Educación Media Superior realizada por la SEP (2011) la presencia de problemas escolares o personales entre los jóvenes puede ser más determinante en la decisión de desertar de la escuela que los temas económicos; de ahí que su identificación temprana, su eventual solución o disminución se vuelva urgente para tratar este problema educativo que afecta a toda la sociedad. 

 

Es de destacar que a pesar del esfuerzo de las distintas instituciones y organizaciones de carácter privado que han intentado dar respuesta educativa a la problemática de rezago, abandono y deserción escolar temprana de la población adulta en México, su funcionamiento no ha sido suficientemente exitoso, abriendo la posibilidad al desarrollo de proyectos de investigación que se encarguen de documentar esta situación. 

 

El papel desempeñado en la atención a esta problemática por parte de aquellas instituciones u organizaciones que ofrecen servicios educativos en su modalidad de atención semiescolarizada y no escolarizada ha sido relevante, aunque lamentablemente no se ha documentado con suficiencia.  

 

En la actualidad existe consenso sobre la importancia de diseñar, operar y evaluar estrategias educativas innovadoras, que contribuyan a elevar la calidad del servicio educativo que ofrecen las instituciones en los diferentes niveles del sistema educativo nacional y así mismo elevar el grado escolar promedio a nivel nacional. 

 

Se reconoce que los fenómenos de eficiencia terminal, deserción y reprobación son complejos y no admiten explicaciones simples y que resulta evidente que se requiere de estudios e investigaciones que aporten nueva información sobre los factores que intervienen en estos fenómenos y que permitan generar estrategias de intervención eficaces. 

 

La realidad educativa que se vive en la actualidad en el país no difiere considerablemente y  en términos generales de lo que sucede en el resto de la región geopolítica a la que pertenece, aun reconociendo que en cada país operan variables culturales y socioeconómicas que hacen la situación educativa prevaleciente muy particular. En este sentido, resulta conveniente destacar que la UNESCO ha propuesto la urgente necesidad de que los sistemas educativos en América Latina se transformen y dinamicen en el marco amplio  de la promoción y de la distribución igualitaria de las oportunidades educativas para todos. 

 

Estudios recientes y experiencias innovadoras en el campo de la educación insisten en la necesidad de que la escuela, al igual que la comunidad local, se debe autogobernar, conquistando mayores niveles de autonomía y descentralización administrativa. Esta orientación política implica renovadas estrategias de participación ciudadana en la gestión de los sistemas de enseñanza y en la administración de las escuelas y universidades y constituye una de las más importantes tendencias actuales del campo de la Gestión Educativa en la región Latinoamericana. 

 

 

Referencias 

 

CEPAL (2002). Panorama social de América Latina. Recuperado de https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/1217/S036398_es.pdf;jsessionid=27D1C4F4CEEA9F0BF21198926D8E1369?sequence=1 

 

Elías, R. y Molina, J. (2005). La deserción escolar de adolescentes en Paraguay. Asunción, Paraguay: Instituto de Desarrollo.  

 

Espíndola, E. (2002). La deserción escolar en América Latina: un tema prioritario para la agenda regional. Revista Iberoamericana. No. 30. de http://wwwisis.ufg.edu.sv/wwwisis/documentos/AR/AR000005.pdf 

 

Instituto Nacional para la Evaluación Educativa (2013). Panorama Educativo de México 2012-2013. Indicadores del Sistema Educativo Nacional. Educación Básica y Media Superior. México: INEE. 

 

Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (2012). Panorama educativo de México: Indicadores del sistema educativo nacional 2010. México, 2012.  

 

Organización de Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura, (2012). Informe Regional sobre la Educación para Todos en América Latina y el Caribe. Paris. Publicaciones de la UNESCO. 

 

Sander, B. (1996). Gestión educativa en América Latina: Construcción y reconstrucción del conocimiento. Buenos Aires: Troquel 

 

Secretaría de Educación Pública (2011). Reporte de la Encuesta Nacional de Deserción en la Educación Media Superior. Recuperado de http://www.sems.gob.mx/work/models/sems/Resource/10787/1/images/Anexo_6Reporte_de_la_ENDEMS.pdf 

 

Secretaría de Educación Pública (2013). Principales cifras del Sistema Educativo Nacional 2012 – 2013. Subsecretaría de Educación media Superior. Recuperado de http://www.sems.gob.mx/work/models/sems/Resource/11579/1/images/principales_cifras_2012_2013_bolsillo.pdf 

 

Secretaría de Educación Pública (2014). Movimiento contra el abandono escolar. Recuperado de http://www.sems.gob.mx/work/models/sems/Resource/11390/8/images/movimiento_contra_abandono_escolar.pdf 

 

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